El tan cotidiano estrés está íntimamente ligado al sobrepeso. El cortisol hace
que nuestro cuerpo produzca mayores niveles de energía para manejar la situación estresante y esto resulta del metabolismo de los nutrientes, que repetidamente crea
ansiedad, una recurrente necesidad de seguir comiendo para compensar el
desgaste lo cual impide perder peso y favorece la acumulación de grasa.Sin embargo esta hormona tan sofisticada hace más que hacernos perder la línea. El cortisol (hidrocortisona) es una hormona esteroidea, o glucocorticoide, producida por la glándula suprarrenal. Es considerado la hormona del estrés pues el organismo la fabrica ante situaciones de emergencia para ayudarnos a enfrentarnos a los problemas.
Las funciones principales de la hidrocortisona en el cuerpo son:
- Metabolismo de hidratos de carbono, proteínas y grasas
- Balance del agua y los electrólitos
- Incrementar el nivel de azúcar en la sangre
- Suprimir la acción del sistema inmunológico
El cuerpo estresado cambia de modo "crecimiento" donde las funciones de mantenimiento se llevan a cabo, a modo de "protección" donde se suprime la energía utilizada en funciones "menos urgentes" ante una inminente amenaza o emergencia. Estas funciones menos urgentes son realmente vitales para la calidad de vida, pero el organismo tiene qué decidir dado un momento de crisis, si enfoca su energía llevando glucosa a los músculos de las piernas (en caso de necesitar huir de una situación de riesgo) o en procesos más lentos como la formación ósea, la absorción de los nutrientes o el mantenimiento del sistema inmunológico. Ante una crisis, estas funciones de mantenimiento pasan a segundo plano y todo el cuerpo se dispone a salvar la vida del ser humano.
Cuando la situación de estrés es puntual, una vez superada la emergencia los niveles hormonales y los procesos fisiológicos vuelven a la normalidad, pero cuando el estrés es prolongado, como es muy frecuente hoy en día debido al ritmo de vida que llevamos, se disparan en el organismo los niveles de cortisol, y al ser el único proveedor de glucosa del cerebro tratará de conseguirla por diferentes vías, bien sea destruyendo tejidos, proteínas musculares, ácidos grasos y cerrando la entrada de glucosa a lo otros tejidos.